Diego Trujillo: biografía de un actor y comediante

Diego Trujillo Dangond es un actor y comediante colombiano que nació el 30 de julio de 1960, en la clínica Palermo de Bogotá, al comienzo de una década que cambió al mundo. Su infancia transcurrió en un típico barrio Bogotano, en las calles, cuando aún se podía, rodeado de vecinos y sus tres hermanos. Jugando tapitas en los andenes, montando en bicicleta, o escalando las tapias de las casas vecinas.

Primeros años de Diego Trujillo

bio-diego-trujillo-juventudEstudió en el Gimnasio Moderno. Allí participó en la primera obra de teatro de su carrera, “Afuera o lo estrangulo”, que fue muy importante porque le mostró el camino; le permitió sentir algo que reafirmaría realmente muchos años después: que la actuación le apasionaba.

En ese entonces no se atrevió a tomar el camino de la actuación, porque no había dónde estudiar esa carrera en Colombia y tampoco era vista como una profesión en sentido estricto. Por eso entró a estudiar arquitectura en la Universidad Piloto, quizás porque, de cualquier modo, le permitía aproximarme al arte.

Terminó la carrera y la ejerció durante más de diez años. Pero en un momento dado descubrió que como arquitecto podía ser medianamente eficiente y que, en cambio, como actor podía llegar a destacarse. Nunca le ha gustado la mediocridad. Por eso en su vida se produjo un punto de quiebre y tomó la decisión de dedicarse a actuar.

No tenía otra herramienta más que el interés de ser absolutamente honesto consigo mismo. Solamente lo motivaba una certeza que provenía de muy adentro: lo que verdaderamente le apasionaba en la vida era la actuación. Tenía la convicción de que uno solo puede ser realmente ser exitoso si hace eso que le apasiona y para lo cual tiene un verdadero talento.

Un largo camino en la televisión

Su primera escena de televisión la hizo en 1992 para la novela La maldición del paraíso. Lo llamaron por casualidad, gracias a un amigo suyo que hizo el contacto. El director dejó la escena para el final, después de 14 horas de grabación. Como no lo conocía y no sabía lo que podía hacer, puso la cámara detrás de él y solo apareció un pedazo de su oreja.

Después vinieron tiempos mejores, especialmente cuando hizo el papel de “Gonzalo” en la telenovela Perro amor. Por esa actuación obtuvo los premios Simón Bolívar y TV y Novelas a mejor actor de reparto. Para entonces, ya había hecho un taller de improvisación en el Teatro Libre de Bogotá y aumentaba su inquietud por la dramaturgia.

Foto : Teleset

Diego Trujillo como Walter Blanco “heisenberg” en Metástasis Foto : Teleset

Entre 1992 y 2016 realizó en total 24 papeles en televisión. Algunos de ellos tienen gran recordación dentro del público, como los que hizo en Por qué diablos, El Fiscal o Todos quieren con Marilyn. Cada uno de ellos le valió una nominación a los premios TV y Novelas del año correspondiente.

Con el personaje de “Antonio Santamaría”, en Pobre Pablo, obtuvo un Premio India Catalina a mejor actor de reparto, en el año 2000. Pero, sin duda, el personaje de “Emilio Iriarte” en Los Reyes ha sido uno de los que mayores satisfacciones le ha brindado. No solo porque el público lo recuerda con gran cariño, sino también porque le permitió realizar un interesante ejercicio de actuación y lo llevó a obtener el Premio India Catalina como mejor actor protagónico, en 2005.

Aunque todos esos papeles son entrañables para Diego Trujillo, el personaje de Walter Blanco en la serie internacional Metástasis ha sido uno de sus mayores logros, en términos actorales. Le dejó la enorme satisfacción de haber encarnado a profundidad un rol multifacético, que refleja los laberintos de la condición humana.                                                

El cine, el teatro y la escritura

Diego ha tenido el privilegio de participar en varias películas, nacionales y extranjeras. Entre ellas se destaca Proof of life, dirigida por Taylor Hackford en 2002. Allí tuvo la oportunidad de trabajar al lado de actores conocidos mundialmente, como Russell Crowe y Meg Ryan. Luego hizo algunos papeles en otras cintas como Cuando rompen las olas de Ricardo Gabrielli; El trato, de Francisco Norden; Dios los junta, ellos se separan y Riverside de Harold Trompetero.

Foto: Teatro Nacional Maria Camila Salamnca

Diego Trujillo en Padre Rico Pobre Padre Foto: Teatro Nacional Maria Camila Salamanca

Precisamente cuando fue a presentar Riverside en el Festival de cine de Shanghái se produjo otro de esos momentos decisivos en su carrera. La invitación era por tres días, pero terminó quedándose un mes, porque empezó a escribir sobre lo que le estaba pasando en ese momento. Y así, después de un mes en soledad, prácticamente encerrado todo el tiempo en un hotel de Shanghái, nació su primer monólogo Qué desgracia tan infinita.

Fue entonces cuando descubrió una nueva veta para su proceso creativo. Diego Trujillo siempre ha estado próximo al teatro y el monólogo de humor resultó ser un género fascinante para él. Después de esa primera experiencia vinieron Molestia aparte y Padre rico pobre padre, dos monólogos de humor que le han dado ocasión de seguir explorándose como escritor, director,  actor y comediante.

Actualmente reparte la mayor parte de su tiempo entre dos grandes amores: sus hijos y la actuación. Como padre, se siente orgulloso y conmovido por lo que cada uno de sus tres fantásticos hijos aporta a su vida. Como actor y comediante, ha llegado a un punto de madurez que lo lleva a decantar con mayor sabiduría su trabajo. En definitiva, Diego Trujillo es un hombre afortunado al que se le dio el privilegio de hacer lo que ama y de vivir rodeado de los seres que ama.

Lo que completa esa estupenda sensación de plenitud es saber que cuenta con un público para el que siempre ha trabajado con el mayor respeto, y que le ha devuelto con creces ese cariño que Diego imprime en todo lo que hace para él.

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Publicado el 1 mayo 2016
Diego Trujillo